Un impactante crimen múltiple sacude al Estado de México. El ciudadano argentino Diego Sebastián Rosen Ferlini, de 51 años, fue detenido por las autoridades mexicanas como el principal sospechoso de cometer una masacre en la que perdieron la vida el músico Jonathan Meléndez Ochoa, su esposa embarazada, su pequeña hija de tres años, la empleada doméstica de la vivienda y hasta la mascota de la familia.
El brutal ataque ocurrió el pasado martes 1 de septiembre en un departamento del fraccionamiento residencial Grand Viure, ubicado en el municipio de Atizapán de Zaragoza. Según fuentes de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), los cuerpos de las víctimas presentaban signos explícitos de violencia: dos de los adultos y la niña de tres años sufrieron impactos de bala en la cabeza, mientras que la empleada, una joven de 21 años, recibió un disparo en la espalda. En la escena, las autoridades hallaron con vida y sin lesiones a un niño de seis años, hijo del matrimonio, quien se convirtió en el único sobreviviente del ataque.
Un vínculo comercial bajo la lupa
Las investigaciones coordinadas entre fuerzas estatales y federales permitieron la captura de Rosen Ferlini y de otro implicado, identificado como Gerardo “N”, en menos de 24 horas. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, confirmó que el empresario argentino mantenía una relación de negocios previa con Meléndez Ochoa, quien se desempeñaba como tecladista y productor de la conocida banda mexicana de indie rock Camilo Séptimo.
De acuerdo con la principal hipótesis del caso, Rosen se habría valido de este estrecho lazo de confianza mutua para ingresar al domicilio familiar sin necesidad de forzar las cerraduras. La principal línea de investigación apunta a que el móvil del crimen fue una fuerte disputa económica por una suma aproximada de 300.000 pesos mexicanos derivada de un emprendimiento conjunto dedicado a la administración y renta vacacional de inmuebles temporarios.
Antecedentes y pruebas clave
Tras conocerse públicamente la detención, comenzaron a emerger de forma anónima numerosas denuncias por estafa y fraude digital contra Rosen en las plataformas donde operaba comercialmente ofreciendo hospedajes turísticos en zonas exclusivas como Acapulco y Valle de Bravo.
Una de las evidencias más contundentes incorporadas a la causa penal es un registro audiovisual de las cámaras de seguridad del edificio. En la filmación se observa detalladamente al sospechoso argentino ingresando al ascensor minutos antes del homicidio con gorra, anteojos de sol y una mochila, mirando fijamente la cámara de videovigilancia antes de dirigirse hacia el departamento de las víctimas. Ambos detenidos permanecen a disposición de la Justicia mexicana mientras se define su situación jurídica.

